
Hacia fin del año pasado, en Córdoba antes de comenzar un concierto de Sabina, el escenario dividía al estadio en dos. De un lado miles de personas, calor, el pasto cubierto de un piso plástico, mucho ruido. Del otro lado la soledad de uno de los objetos más escandalosos de nuestras ciudades, en paz.
3 comentarios:
es de lo poco ordenado y simetrico que he visto de ti.
me gusta.
te debo el back de esta foto.
Lindo blog Leo! me haré socio y pasaré frecuentemente por aqui. Un abrazo!
Muy buena leo, lo mejor de los dos mundos. Me gusta que publiques seguido, es un espacio vivo!
Suerte men!
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